17 dic, 0:18 EST

Obama promulga ley de gastos por 1,1 billones

AP Photo
AP Photo/Mel Evans

WASHINGTON (AP) -- El presidente Barack Obama promulgó el martes una ley de gastos por 1,1 billones de dólares que permitirá al gobierno seguir operando durante los próximos nueve meses.

La legislación es resultado de una solución negociada bipartidista que hizo enfurecer a liberales y conservadores por igual, pero logró evitar una parálisis gubernamental y postergó los enfrentamientos por la cuestión migratoria hasta el año próximo. Sin embargo, la nueva ley sólo financia al Departamento de Seguridad Nacional hasta el 27 de febrero, lo que asegura un nuevo debate en torno a la inmigración.

El proyecto de ley fue uno de los últimos actos del Congreso bajo la actual Cámara de Representantes encabezada por los republicanos y el Senado controlado por los demócratas. En enero, los republicanos estarán al frente de ambas cámaras.

El proyecto de ley retiene recortes negociados en batallas presupuestales anteriores, y da marcha atrás en algunas normas que regulan a los bancos. Pero sí conserva el gasto para la ley de salud promovida por Obama y financia el combate del gobierno al ébola.

El Departamento de Seguridad Nacional, sin embargo, sólo recibirá su dinero hasta el 27 de febrero, una condición que exigieron los líderes republicanos para calmar a quienes critican a Obama por sus medidas sobre inmigración. El departamento supervisa la aplicación de la ley de inmigración del país.

El acuerdo, negociado principalmente por el líder demócrata del Senado Harry Reid y líderes republicanos de ambas cámaras, fue el resultado de un esfuerzo decidido del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner y el líder republicano del Senado Mitch McConnell para evitar una paralización de actividades gubernamentales como la parcial que ocurrió en 2013, que dañó la posición del Partido Republicano ante el público.

No obstante, conservadores como el senador texano Ted Cruz se irritaron por la decisión de Boehner y McConnell de no utilizar el proyecto de ley de gasto para retar o deshacer las acciones ejecutivas de Obama sobre inmigración, especialmente las que protegen de la deportación a más de cuatro millones de inmigrantes que se encuentran en el país sin permiso y los hacen elegibles para obtener permisos de trabajo.

Asimismo, liberales se quejaron de una cláusula que suprimió un requisito de que los bancos grandes conviertan sus lucrativos negocios de subproductos en subsidiarias separadas. Además se opusieron a una cláusula que permite a acaudalados donantes políticos incrementar sustancialmente sus contribuciones a los partidos Demócrata y Republicano.

La oposición de la izquierda y derecha política agregaron drama e incertidumbre a la iniciativa de ley de gasto la semana pasada. Obama realizó llamadas personales a legisladores solicitando sus votos.

Mientras tanto, Cruz y la senadora liberal por Massachusetts Elizabeth Warren capturaron los reflectores al pedir a sus respectivos bandos oponerse a la legislación, poniendo al descubierto los tipos de altercados que podrían surgir al interior del partido en cualquier esfuerzo futuro del presidente Obama y el Partido Republicano para llegar a un compromiso.

© 2014, La Prensa Asociada.