31 jul, 22:32 EDT

El Congreso de EEUU, atascado en inmigración


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WASHINGTON (AP) -- El Congreso se encaminó el jueves hacia un estancamiento en torno a la inmigración y avanzaba a traspié rumbo a unas vacaciones después de no lograr un acuerdo en torno a un proyecto de ley para hacer frente al enorme flujo de inmigrantes jóvenes que llegan a Estados Unidos sin autorización.

Con mejor suerte, una medida bipartidista por 16.000 millones de dólares para poner orden luego de un escándalo en el Departamento de Asuntos de Veteranos, y un segundo proyecto de ley que impide un corte en los fondos destinados a carreteras fueron aprobados en el Senado y enviados al presidente Barack Obama para su firma.

En momentos en que los legisladores estaban ansiosos de concluir las sesiones e irse a su descanso veraniego de cinco semanas, el senador republicano Tom Coburn de Oklahoma bloqueó, al menos en forma inicial, una legislación que ordena enviarle a Israel 225 millones para su sistema de defensa con misiles Cúpula de Hierro.

Cuando faltan tres meses para las elecciones de medio período presidencial, la disputa inflexible sobre la inmigración no sólo dejó a la vista añejas diferencias entre los partidos, sino también divisiones entre los republicanos de la Cámara de Representantes y entre los demócratas del Senado.

Y un nuevo brote de dura retórica partidista entre los funcionarios líderes de los dos partidos sirvió como un recordatorio más de que, después de 18 meses de haber sido elegido, el actual Congreso tiene poco qué mostrar por sus esfuerzos más allá de un índice de aprobación del público abismalmente bajo.

El republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, acusó a los demócratas de buscar un "ardid demente" de intentar aprovechar la crisis fronteriza para tratar de otorgar un camino hacia la ciudadanía a millones de inmigrantes que ya viven en el país sin autorización.

En un contraataque, Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca, dijo que la culpa de que no se hayan logrado corregir los problemas en la frontera es de los republicanos. Denunció que se han negado a proporcionar "los recursos necesarios para hacer frente a lo que ellos mismos describen como un problema grave".

A pesar de la acusación de Boehner, la unidad de los republicanos fue la primera que se resquebrajó durante el día.

Algunas horas después de que él habló, los republicanos cancelaron abruptamente una votación en torno a su propio proyecto de ley de seguridad fronteriza, una medida de 659 millones de dólares que también facilitaría deportar a los niños centroamericanos que ingresan en gran número por la frontera sur del país. Hicieron eso después de una revuelta de los legisladores republicanos alineados con el movimiento conservador Tea Party, algunos de los cuales sostuvieron consultas con el senador Ted Cruz de Texas la noche anterior.

Argumentaron que la oferta de Boehner de efectuar una votación en un proyecto de ley que acompañara a la anterior, incluso si fuera aprobado, no lograría revertir una política del gobierno implementada a partir de 2012 bajo la cual 500.000 inmigrantes que viven en el país sin autorización han obtenido permisos de trabajo.

Poco tiempo después, una alternativa demócrata por 2.700 millones de dólares para aliviar la crisis en la frontera pereció en el Senado, bloqueada por republicanos y dos demócratas que buscaban el derecho a que se le hagan cambios.

El día fue tan caótico que, después de que en un principio anunciaron que la Cámara de Representantes había efectuado su última votación antes de las vacaciones, los republicanos cambiaron de idea abruptamente y dijeron tener planes para reunirse el viernes en torno a una posible votación sobre un proyecto de ley relacionado con la seguridad fronteriza y la inmigración, cuyos detalles aún están por determinarse.

Al preguntársele qué es lo que cambiaría de la noche a la mañana, el representante Spencer Bachus de Alabama dijo con relación a sus colegas republicanos: "Espero que algunas personas maduren".

Cualquiera que sea el desenlace en la Cámara de Representantes, no se habló de ninguna solución negociada con el Senado antes de que los legisladores salieran de la ciudad.

"El Congreso no debería entrar en receso hasta que el trabajo sea concluido", afirmó el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry.

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Los periodistas de The Associated Press Matthew Daly, Erica Werner, Joan Lowy, Donna Cassata, Andrew Taylor y Alan Fram contribuyeron con este despacho.

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